Uno de los directivos del diario La Nación de Asunción denunció ayer ante la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) el procesamiento de uno de sus directivos así como de tres periodistas que fueron denunciados por el Congreso por presunta incitación a la violencia.
Alejandro Domínguez Wilson-Smith, ejecutivo e hijo del empresario Osvaldo Domínguez Dibb, se encargó de la presentación y afirmó que el rotativo a su cargo es objeto de una persecución por parte del bloque mayoritario del Congreso.
Domínguez Dibb, director propietario del rotativo La Nación y presidente del club Olimpia, último campeón del fútbol paraguayo, fue procesado por un juez que le prohibió salir de Paraguay tras ser acusado incitar a la violencia.
La medida también afecta al editorialista del diario, Alberto Vargas Peña, Raúl Melamed, locutor de Radio Montecarlo, emisora de una cadena de medios que controla Domínguez y Juan Carlos Bernabé, director de Radio Nanawa de Luque, una localidad cercana a Asunción.
Según la denuncia del Congreso, Vargas Peña y Domínguez utilizaron un medio escrito para hacer una campaña para disolver el Congreso al tiempo que los hombres de radio incitaron a la violencia y apoyaron ataques de partidarios del ex general Lino Oviedo contra el Poder Judicial y Legislativo.
En la denuncia elevada a la SIP, el recurrente sostuvo que el matutino La Nación de Paraguay fue objeto de una persecución por formular críticas y adoptar una postura sobre la realidad política guaraní.
Según abogados del foro paraguayo, la Constitución de Paraguay garantiza la libertad de prensa y no debe formularse ninguna acción judicial por opinar.
Los hechos atribuidos a quienes ahora están procesados, se castigan con penas de hasta 10 años de cárcel, sostuvo el Congreso en su denuncia.