Políticos opositores introdujeron una virtual cuña en la derecha política al pedir perdón por las violaciones a los derechos humanos durante la pasada dictadura militar, lo que llevó al empresariado a reconocer ahora esos abusos.
Ricardo Aristía, presidente de la poderosa Confederación de la Producción y el Comercio, dijo que "está claro que no se utilizó el procedimiento adecuado en ese momento".
"Nosotros nos hemos ido informando a través de los medios de comunicación, de la misma forma que lo ha hecho el resto de la ciudadanía", aseguró.
La dictadura del general Augusto Pinochet dejó 3.197 opositores muertos, incluso unos 1,200 desaparecidos, de los cuales se ubicaron a unos 400.
La diputada Pía Guzmán, causó conmoción al interior del opositor partido Renovación Nacional, RN, al reconocer públicamente que durante la dictadura supo de al menos dos casos de disidentes muertos.