Marsella y Manchester United no pasaron ayer del empate sin goles en un desabrido partido por los octavos de final de la Liga de Campeones.
Trabado. Escasas ocasiones de gol. Cuidados defensivos al extremo. Eso fue lo que primó en el Stade Velodrome del campeón francés.
El arquero del Marsella, Steve Mandanda, fue el único en ser exigido en dos situaciones en las que supo resolver.
La eliminatoria deberá definirse el 15 de marzo en el estadio Old Trafford.