Agentes antiexplosivos de la policía colombiana desactivaron este sábado una poderosa carga dinamitera que instalaron individuos desconocidos en un populoso suburbio de la ciudad de Ibagué (200 km al sureste de Bogotá), informó una fuente oficial.
El artefacto estaba compuesto de 120 kilos de indugel, los cuales habían sido introducidos en un cilindro de gas con una gran capacidad, dijo a los periodistas el coronel Ciro Chitiva, comandante de la policía en el departamento de Tolima, del que Ibagué es capital.
Chitiva señaló que la desactivación de la carga obligó a las autoridades a evacuar una amplia zona de la ciudad y enfatizó que con la acción policial se evitó una "tragedia de incalculables proporciones".
Según se indicó, el sector donde fue hallado el cilindro-bomba es habitado por unas 200,000 personas y su explosión hubiera causado daños en un radio de por los menos 300 metros.
El oficial dijo igualmente que el artefacto pudo ser desactivado gracias a una "oportuna información" suministrada por la ciudadanía. "La colaboración ciudadana nos ha permitido evitar una tragedia de incalculables proporciones en Ibagué", declaró el coronel Chitiva.
Versiones de testigos citadas por la policía indican que la bomba fue abandonada en un andén del populoso suburbio El Jordán, por varios hombres que se desplazaban en una camioneta y que huyeron del lugar.
La policía sospecha que el propósito de los delincuentes era atentar contra alguno de los habitantes del sector, aunque dijo desconocer los móviles y autores de la acción.
En Tolima operan varios frentes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC, marxistas) y el Ejército de Liberación Nacional (ELN, guevarista) guerrilleros del país, así como escuadrones paramilitares de extrema derecha, enemigos acérrimos de la insurgencia.