Por lo que dejaron firmado ayer sobre la balanza los púgiles Robinson “Robin” Castellanos, de México, y Celestino “Pelenchín” Caballero, de Panamá, no hay duda de que esta noche la arena Roberto Durán explotará de emociones.
A Castellanos, como el peleador visitante, le tocó primero subirse a la romana. A los segundos se anunció que había marcado 124 libras y tres cuartos, ante muchas miradas de asombro, tanto de periodistas panameños como mexicanos, así como de algunos seguidores del boxeo que se habían dado cita al Fantastic Casino de Albrook Mall.
Era el momento para el ex doble campeón del mundo. Pero, inexplicablemente, no se encontraba en el lugar. Un aire de incertidumbre se comenzó a respirar, que, luego de dos minutos, se desvaneció cuando se escuchó un grito que hizo estremecer el casino: ¡Aquí está el campeón!
Aparecía “Pelenchín” con un rostro que irradiaba confianza, misma que plasmó cuando detuvo el fiel de la balanza en 124 libras y media.
La primera batalla había sido resuelta. Triunfo contundente para ambos gladiadores ante el enemigo más odiado a través de la historia en el deporte de las narices chatas y orejas de coliflor.
Como es habitual, “Pelenchín” y Castellanos posaron para la prensa, tanto nacional como internacional. Ambos lucían sus físicos bien trabajados y con una confianza en sus rostros que contagiaban, mientras sostenían el título pluma (126 libras) plata del Consejo Mundial de Boxeo (CMB) que estará en juego esta noche en la arena Roberto Durán.
Esta es la séptima vez que Castellanos arriesga su faja mundial plata del CMB, la primera fuera de su tierra.