PUERTO PRINCIPE. "La situación sigue siendo muy peligrosa. Jean-Bertrand Aristide puede seguir provocando problemas", señala Dany Toussaint, considerado el máximo experto en cuestiones de seguridad en Haití y conocedor del ex presidente refugiado en bangui. Este ex jefe de policía le salvó la vida a Aristide en dos ocasiones: en 1986 y en 1991, cuando ocurrió el golpe militar.
Sospechoso para los estadounidenses de estar involucrado en el tráfico de drogas y puesto en duda con motivo del asesinato del periodista Jean Dominique, este personaje carismático fue por mucho tiempo uno de los principales poderes de la Familia Lavalas, el partido del presidente Aristide, hasta el año pasado, cuando rompió con él y criticó sus desviaciones dictatoriales.
Desde su cómoda villa en la cima de una colina, Dany Toussaint goza de una vista impecable de la bahía de Puerto Príncipe. "De Mariani a Jimani", la frontera con la República Dominicana, nos dice ante un telescopio instalado ante una enorme ventana. Afirma haber sido víctima de una maquinación. "Quisieron matar dos pájaros de un tiro, al eliminar físicamente a Jean Dominique y destruir mi imagen, pues los dos éramos los posibles rivales de Jean-Bertrand Aristide a la presidencia."
El día del asesinato del director de Radio Haití Inter, desde el palacio presidencial empezaron a circular cartas anónimas y mensajes difundidos por Internet en los que se cuestionaba a Dany Toussaint, asegura éste. En cuanto a su fortuna, asegura haberla obtenido gracias a sus empresas de seguridad, de aprovisionamiento de equipo a la policía y a su pabellón de tiro Dany"s King. Allegado de Mossanto Petit, apodado "Toto borlette", acaudalado propietario de la red de lotería más importante, Toussaint recientemente se lanzó al negocio inmobiliario.
Durante los actos de violencia y saqueos que siguieron a la precipitada salida del presidente haitiano, Dany Toussaint ofreció sus servicios a través de la radio, para "restablecer el orden en cuarenta y ocho horas". "La policía estaba en pleno caos; la decimacuarta generación, la última, está enteramente compuesta por "quimeras" a las órdenes de Aristide. "A bordo de un vehículo blindado pudimos ponernos a salvo unas sesenta personas de Lavalas y de la oposición; y yo impedí que el grupo de quimeras llamado "los radicales" tomara a sangre y fuego a Pétionville", el barrio más bonito de Puerto Príncipe, afirma.
"En la capital hay 126 bases de quimeras, cada una con unos 500 "soldados". Los más peligrosos, unos 200, están bien armados y entrenados", precisa y muestra una lista de quimeras de Puerto Príncipe. "Muchos han fumado crack desde hace tanto tiempo que habría que lavarles la sangre antes de enviarlos otra vez a la escuela." La clave para neutralizar a esas pandillas, que recibían armas y dinero del palacio presidencial, es la información, según Dany Toussaint.
"La mayoría son mercenarios sin convicciones. Han perdido al jefe que los protegía y que garantizaba su impunidad, pero hay que actuar rápido", agrega. "Solino, un jefe de Bel Air --barrio popular de la capital-- se puso en contacto conmigo para decirme que estaba dispuesto a entregar 50 armas, pero que ya no había comisarías ni autoridades judiciales."
Según la información de que dispone Dany Toussaint, confirmada por un alto funcionario de Lavalas, Jean-Bertrand Aristide mantiene frecuente contacto telefónico desde Bangui con Hermione Léonard y otros de sus allegados que se quedaron en Puerto Príncipe y le sirven de correa de transmisión con las quimeras.
Dany Toussaint empezó a establecer su red de información en lo sbarrios bajos desde 1995 con "ex militares, que fueron desmovilizados después de la disolución del ejército decidida por el presidente Aristide a su regreso del exilio. De siete a ocho mil soldados se vieron en la calle, sin ninguna indemnización, pues los fondos de retiro fueron dilapidados durante la dictadura militar. A muchos de ellos les quitaron las armas. "La solución de ese problema es un elemento clave para la pacificación del país. Se necesitará un soporte presupuestal para acompañar la operación de desarme", subraya Jean-Max Bellerive, jefe de gabinete del ex primer ministro Yvon Neptune.
Además de la suerte de las "quimeras" y de los ex militares, algunos reciclados en el Frente del Norte dirigido por Guy Philippe, el futuro de la Familia Lavalas pesará mucho en el delicado proceso de transición, improvisado después de la salidad de Aristide. Se ha entablado una sorda batalla entre quienes quieren "limpiar" ese partido de las desviaciones del presidente destituido y quienes se dicen dispuestos a todo para lograr su regreso.
Lavalas sigue siendo la principal fuerza política, sobre todo en los barrios bajos. Las personalidades disidentes, como Dany Toussaint y Prince Pierre Sonson, van a tratar de recuperarla. Los que estuvieron al margen de las prácticas mafiosas, como Jean-Marie Chérestal y Leslie Voltaire, también están en las filas.
El déficit con la Unión Europea bajó a $5.900 millones, el menor desde marzo del 2002.
Desarmar quimeras Estabilizar Haití
"En la capital hay 126 bases de quimeras, cada una con unos 500 "soldados".