Guatemala descartó llevar a la ONU el centenario diferendo territorial que mantiene con Belice, por considerar que ese paso retrasaría negociaciones para buscar una solución pacífica, informó ayer el vicecanciller Rafael Salazar.
El rechazo guatemalteco a una propuesta de Belice para acudir a las Naciones Unidas se debe a que el diferendo comenzó a tratarse, el pasado 14 de marzo, con encuentros de las partes en la sede de la Organización de Estados Americanos (OEA), en Washington, y trasladarlo a la otra instancia significaría una pérdida de tiempo, afirmó Salazar.
"Si el diferendo ya está en jurisdicción de la OEA, sería improcedente llevar el caso a la ONU, porque ello implicaría iniciar un nuevo proceso, en donde no sabemos si el asunto va a merecer la atención del secretario general (Koffi Annan) y si habrá lugar para ello en la agenda", añadió el vicecanciller guatemalteco.
Sin embargo, comentó que Guatemala "ve con buenos ojos que se integre una comisión, siempre y cuando sea una decisión discutida bilateralmente, de lo contrario, es inaceptable que pretendan imponer condiciones de ese tipo".
La iniciativa de Belice de llevar el diferendo territorial a la ONU se conoció esta semana, y tiene como objetivo que el secretario general nombre una comisión de juristas que analice el problema territorial.