Las autoridades costarricenses desestimaron ayer la eventual llegada masiva de inmigrantes cubanos, luego que el gobierno concediera refugio a un grupo de 21 balseros.
"No existen las condiciones, primero por la distancia considerable que nos separa de la isla, luego por la dificultad de conseguir un bote para viajar", manifestó el ministro de Seguridad, Rogelio Ramos.
Para el ministro, la mayoría de las embarcaciones pertenecen al gobierno cubano y "están bajo una estricta vigilancia".