La iniciativa de propiciar que todas las escuelas participen en las celebraciones patrias es loable, aunque los desfiles no son el único medio para acariciar ese propósito.
Comprendemos el malestar que hubo en las esferas oficiales por la ausencia de algunos colegios “yeyés” en los desfiles realizados esta semana, pero estamos convencidos de que la solución no está en obligarlos.
Lo conveniente es crear las condiciones para que, tanto estudiantes como docentes y directivos de los colegios, comprendan la trascendencia de lo que se celebra y que el amor a la Patria debe ser permanentemente, todos los días.
Exigirles su presencia en los desfiles implicaría para algunas escuelas una serie de sacrificios logísticos y económicos, los cuales, finalmente se convertirán en una carga económica para los padres de familia y necesariamente no será el termómetro que sirva para medir la intensidad del fervor patriótico. Todos no deben ser castigos por la omisión de unos cuantos.
Nos parece más coherente que se establezca alguna disposición que haga obligatorio que todas las escuelas, por lo menos el 3 de Noviembre, realicen actos cívicos con la participación de maestros, profesores y estudiantes en los terrenos de sus respectivos planteles.
No nos dejemos confundir por aquellos que insisten en querer hacernos ver que la fiebre está en la manta y que son los mismos que todos años nos dicen que se debe hacer algo para acabar con los desfiles maratónicos.
Entrevista anónima recibe buena crítica. Hola, te escribo para agradecer la generosidad con que has tratado mi escrito, sobre la Entrevista a un Lector anónimo. He recibido algunos telefonemas de amistades, con comentarios positivos y esto siempre hace bien a uno. Fue muy amable de parte de Ariel enviarte el texto, y la tuya de publicarlo. Gracias. Espero que se pueda seguir en contacto. Saludos. ELaine
Definitivamente un reflejo de todo aquel que ama la lectura y descubre todo un universo de códigos y mensajes a través de ella. Señora Elaine, de más está manifestarle toda admiración porque se la tengo, y la felicito por este homenaje al lector. Su amigo de siempre. Ricardo Jaramillo.
Nuevo museo en Panamá. Excelente iniciativa y el artículo mejor escrito de toda la prensa nacional. Pana en el exterior.
Saludan Cita a ciegas desde lejos. El autor, amigo mío, compañero, colega, me siento orgullosa y como colombiana comparto mi crítica en la distancia: me encantaron, tienen un toque de misterio y mucho de ironía. Se trata de historias cortas, pero con mucha “carne”, al leerlas casi parece verlas, tan reales como la cruel verdad que rodea nuestra mente ignorante cuando decidimos, porque sí, no involucrarnos en el dolor ajeno…. Eso no pasa…. Qué va…. Deje así…. Gisella
Revisión del Miró. Egbert, te felicito por el buen tino de tu editorial sobre la necesidad de revisar el Premio Ricardo Miró. En poco espacio, de manera inteligente y sin demeritar a los ganadores, pones el dedo en la llaga. Ojalá tu idea sea bien recibida y puesta en práctica para que no se pierda este concurso que distingue a las letras nacionales. Con el aprecio de siempre, Gladys Paine