El Congreso interino de Venezuela designó ayer una nueva directiva del organismo electoral, para que a la brevedad organice unos complejos comicios generales que fueron aplazados a última hora.
La Comisión Legislativa Nacional (CLN), un parlamento provisional, aprobó el nuevo directorio ejecutivo del Consejo Nacional Electoral (CNE).
El directorio anterior del CNE, al que se responsabilizó por el fracaso en la organización de las elecciones que debieron celebrarse el 28 de mayo, renunció.
Los funcionarios serán juramentados el lunes y por primera vez en la historia venezolana fueron designados por una comisión especial que integran representantes de la sociedad civil, del empresariado y la iglesia católica, y no sólo por los partidos políticos en el Congreso.
El presidente de la CLN. Luis Miquilena, reiteró que ese cuerpo decidirá "lo más pronto posible" la nueva fecha de los comicios, suspendidos por el Tribunal Supremo de Justicia ante severas fallas técnicas y falta de información para los millones de electores.
Las elecciones, las más complejas en la historia reciente de Venezuela, se hicieron necesarias para adaptar los poderes públicos a una nueva Constitución, aprobada en referendo en diciembre e impulsada por el presidente Hugo Chávez, que tiene año y medio en el cargo.
Hay 36.000 postulados para 6.241 cargos, desde presidente, legisladores y gobernadores hasta autoridades municipales.
Chávez, según sondeos, luce como favorito para la reelección, que le daría un período renovado de seis años.
Su principal rival es Francisco Arias, un ex camarada en un intento de golpe de estado en 1992 y ex gobernador estatal.
Miquilena dijo que la nueva fecha de las elecciones dependerá de los análisis que se hagan con las empresas encargadas de la automatización de las votaciones, para lo cual comenzará a reunirse con ellas desde el mismo sábado.
El parlamento interino se inclina porque los comicios se hagan en un solo bloque, aunque técnicos de CNE y del propio Congreso habían pedido que fueran separadas para elegir lo más pronto posible los cargos claves como presidente, legisladores y gobernadores, dijo.
"La idea que ha privado en el ánimo de la mayoría, por no decir la totalidad de esta Comisión, es la que se hagan las elecciones en conjunto", dijo Miquilena.
La suspensión de las elecciones profundizó la incertidumbre política en el país de 24 millones de habitantes.
Algunos analistas y opositores la interpretaron como dañina para Chávez, que impulsó un proceso constituyente que debe culminar con la legitimación de los poderes.
Sin embargo, Chávez dijo que la medida demostró la independencia de los poderes y la calificó como una decisión "sabia" del máximo tribunal, aunque sus adversarios lo acusan de querer concentrar totalmente el poder.