El procurador de Justicia del sureño estado mexicano de Chiapas dijo que cuatro personas resultaron con heridas leves en un enfrentamiento en una zona controlada por simpatizantes de la guerrilla zapatista.
Pero el funcionario, quien realizó un veloz viaje por la remota región, negó categóricamente informes iniciales, divulgados el martes por la noche, sobre la muerte de cuatro personas y heridas de bala en otras 38.
Ese supuesto saldo en los incidentes registrados en el poblado de Peña Limonar, en el municipio de Ocasingo, ocupó ayer las primeras páginas de varios periódicos de la capital mexicana.
"Desmiento categóricamente (...) la información que alguien -de forma irresponsable- hizo llegar a algún medio de comunicación, en el sentido de que en Chiapas nuevamente teníamos alguna persona fallecida como consecuencia de actos violentos", declaró el procurador Eduardo Montoya al programa Monitor de la cadena radial InfoRed.
Montoya dijo que, según los informes que recibió en Peña Limonar, personas señaladas como presuntos simpatizantes del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) agredieron a miembros de una Organización para la Defensa de los Derechos de los Campesinos, integrada por militantes del gobernante Partido Revolucionario Institucional (PRI).
"Tenemos un saldo de cuatro personas lesionadas, ninguna de gravedad", dijo el procurador, a su retorno de la localidad, ubicada a 250 kilómetros de Tuxtla Gutiérrez, capital de Chiapas.
Agregó que tampoco existía ninguna evidencia de que "los agresores hayan sido del EZLN ni mucho menos", refiriéndose al movimiento rebelde que encabeza una insurrección indígena en Chiapas desde enero de 1994.
Respecto al uso de armas de fuego durante el incidente, dijo que "aunque los agredidos dicen haber visto armas, lo cierto es que no hubo un solo disparo".
El presunto grave enfrentamiento pudo reavivar tensiones rurales en Chiapas, donde la oposición ganó el domingo las elecciones para gobernador, derrotando categóricamente al PRI, por primera vez en 71 años.