Después de desempeñarse como campocorto durante la mayoría de su carrera, Ian Desmond sabe valorar a un buen primera base.
Por lo tanto, Desmond prometió exigirse al máximo ahora que fichó con los Rockies de Colorado para ocupar la primera base, una posición que jamás ha jugado. Ni siquiera tiene un guante de inicialista: pidió uno prestado a un amigo hasta que el suyo llegue por correo.
Aunque la decisión de los Rockies parece descabellada, el equipo apostó 70 millones por cinco años a que Desmond podrá realizar la transición a la primera base, después de jugar las primeras siete temporadas como jardinero.
"Sé lo que se necesita para estar listo cada día, y eso es lo que haré", manifestó un motivado Desmond.