La concentración fue organizada por la Confederación General del Trabajo (CGT) disidente bajo el lema "Por una Navidad Solidaria" y se desarrolló hasta la madrugada de ayer sin incidentes.
Los desocupados compartieron un menú compuesto por ensaladas, carne asada, pollos, chorizos y los tradicionales panes dulces y confites que fueron donados por organizaciones privadas de ayuda social.
Hugo Moyano, titular de la central sindical disidente, dijo que el gobierno "debe cambiar el modelo económico y crear puestos laborales" para enfrentar la desocupación que afecta a más de cuatro millones de personas.
El dirigente le pidió a Dios que "ilumine a los gobernantes, para que tomen decisiones que mejoren la situación de los argentinos".
Los sindicalistas peronistas opositores critican al gobierno por las medidas de austeridad adoptadas que, dicen, son impuestas por el Fondo Monetario Internacional (FMI).