La policía mexicana detuvo a cuatro funcionarios locales presuntos responsables de autorizar el tráfico ilegal de materiales explosivos que provocaron en la ciudad de Celaya un siniestro en el que murieron 59 personas y más de 350 resultaron heridas.
El subprocurador, Alfonso Navarrete, de la Procuraduría General de la República (PGR), indicó que se ordenó la localización del director de Fiscalización del municipio, que concedió el permiso para la venta del material explosivo en comercios.
El pasado domingo se registraron cuatro explosiones encadenadas en tanques de gas y almacenes clandestinos, con más de cinco toneladas de pólvora, de la localidad de Celaya, ciudad industrial de 500 habitantes localizada a unos 275 kilómetros de la capital mexicana.
El fiscal señaló que las autoridades han tomado el control de cuatro establecimientos ubicados en los alrededores donde se encontraron unas 2,5 toneladas de material explosivo empaquetado en cajas.
El fiscal precisó que la policía detuvo a los propietarios de los comercio donde se almacenaron los materiales para investigarlos.
Navarrete afirmó que se solicitó al juez de distrito correspondiente en la ciudad de Celaya más órdenes para registrar otros inmuebles en los cuales se tiene indicios que hay almacenado material explosivo.
Señaló que los agentes judiciales han confiscado 8,3 toneladas de materiales para la elaboración de juegos pirotécnicos, y otros productos que fueron almacenados para su venta durante las fiestas nacionales y para celebrar en nuevo milenio.
Por su parte, Iván García Solís, responsable de la delegación capitalina Venustiano Carranza, una de las 16 en que se divide el Distrito Federal, aseguró que la policía vigila las zonas donde se venden este tipo de productos.
A su vez el presiente de la Comisión de Seguridad de la Asamblea Legislativa de la capital mexicana, Jaime Jiménez Barranco, del Partido Acción Nacional (PAN), advirtió que en la capital mexicana podría producirse una explosión mayor que la de Celaya debido a la gran cantidad de almacenes clandestinos.
El diputado local dijo que se es necesario incrementar los operativos para detectar y desmantelar los grandes almacenes de explosivos que hay en mercados capitalinos.
Por su parte, el gobernador del estado central de Guanajuato, Ramón Martín Huerta, indicó que continúan los trabajos de remoción de escombros en un radio de unos 500 metros cuadrados y se están revisando las edificaciones aledañas para conocer el estado en que quedaron después de las explosiones.
El gobernante local dijo que se espera poder restablecer la normalidad en la zona a más tardar en unas 48 horas, y señaló que se preparan programas de apoyo a los damnificados y a las personas heridas.