Ángel Di María fue elegido ayer por la Uefa como el mejor futbolista de la final de la Liga de Campeones.
El argentino fue el jugador más vertical de Real Madrid y, con Gareth Bale, los únicos que parecieron capaces de desarbolar el muro defensivo del Atlético de Madrid. De una de sus carreras, nació el gol de Bale que daba la vuelta al partido, que terminó ganado el conjunto blanco por 4-1 para conquistar su décima Copa de Europa.
“Para mí es una alegría muy grande haber conseguido la décima, mi primera Copa de Europa”, dijo Di María. “Es algo soñado y estoy feliz por el grupo, el sacrificio de todo un año. Tuvo su mérito”.
Di María también se mostró feliz de haber levantado el título en estadio del Benfica, club desde el que fue fichado por el Madrid en 2010.
“Me sentí como en casa, sabía que en este estadio hice cosas muy lindas que me hicieron llegar al Real Madrid”, manifestó el argentino.
“Volver a jugar acá me hizo muy feliz y más feliz me hizo conseguir la Liga de Campeones”.