“Vencer o morir”, es la consigna que tienen los cuatro equipos que ponen hoy en marcha la serie cruzada o cuartos de final, del Torneo Panamericano de Béisbol, que da dos plazas para los Juegos Olímpicos de Atenas 2004.
Estados Unidos ante México, a primera hora, y Panamá contra Puerto Rico, en el choque de fondo, son los enfrentamientos que ponen en marcha esta fase desde las 3:00 p.m., en el Estadio Nacional.
Como de costumbre al llegar a esta etapa, es “borrón y cuenta”. Todas las marcas y números quedan a un lado, para dar paso a la calidad de cada equipo.
Después de caer ante Estados Unidos en el cierre de la ronda regular, la dirección del equipo de Panamá, sostiene que todo quedó atrás y que ahora la mentalidad es superar a los boricuas y seguir con vida en este certamen.
Omar Moreno, director de la representación canalera, comentó que sus muchachos están bien y listos para hacer el trabajo. El timonel, dijo que este equipo tiene la calidad para quedarse con una de las plazas, además que el primer objetivo, que era clasificar, lo consiguieron.
Panamá pasó como el segundo mejor equipo del Grupo B, mientras que los puertorriqueños avanzan a esta fase como terceros del A. Para hoy, el izquierdo Roger Deago será el encargado de abrir el partido por el equipo de Panamá.
En tanto, Omar Olivares será el responsable de iniciar por Puerto Rico, informó ayer Santos Alomar Conde, director de esta novena. “El equipo está tranquilo. Sabemos que vamos a jugar con uno de los equipos favoritos, pero lo único que tenemos que hacer es jugar a nuestra manera. No hay una estrategia especial”, afirmó Alomar Conde.
“Estados Unidos tiene un equipo fuerte, de lujo, y Panamá le jugó a la par. Nosotros trataremos de hacer lo mismo ante los panameños”, sentenció el experimentado técnico, quien le dio día libre a sus jugadores ayer.
Durante la ronda regular, en su grupo, los boricuas acumularon un promedio ofensivo de .271 gracias a 29 imparables en 107 viajes. Anotaron 12 carreras de las cuales 10 fueron remolcadas.
Por su lado, los panameños registraron ofensiva de .295, tras ligar 41 imparables en 139 turnos con el madero. Fabricaron 28 carreras de las cuales 26 fueron remolcadas.
El poder parece estar en el equipo de casa que en cuatro partidos dio cinco batazos de vuelta completa, mientras que los puertorriqueños sólo dieron dos.
De cara al promedio de carreras inmaculadas del cuerpo de lanzadores, el de Puerto Rico es de 4.17 después de asimilar 13 anotaciones, todas limpias, en 28 episodios. Panamá dejó su efectividad en 2.11, luego de tolerar 9 carreras, 8 limpias, en 34 entradas.
Día de vencer o morir
Panamá viene dispuesta a hacer valer su condición de equipo local para salir por la puerta del triunfo.