Condenado al olvido durante gran parte del año, el estadio Juan Demóstenes Arosemena tiene sus momentos de atracción e importancia con la presencia de los peloteros panameños que militan en el béisbol de las grandes ligas.
El futuro del legendario coliseo aún es incierto, cuando se mantiene la idea de adecuarlo para la práctica del fútbol.
Antes de la construcción del Estadio Nacional, el Juan Demóstenes Arosemena, era "maquillado" con la llegada de los torneos nacionales.
Su uso cobró algo de vida con el Panamericano de Béisbol Mayor y ahora será sede de algunos partidos del certamen juvenil del presente año.
Pero llegado el mes de enero ese estadio se convierte en uno de los lugares más importantes del país con la presencia de los grandes ligas. Sin embargo, las condiciones del estadio hacen pensar lo que sea, menos que ahí entrenan nuestros jugadores élite.
Deseosos de tener un mejor año y de una plena consolidación, Rubén Rivera y Einar Díaz se sumaron al grupo de jugadores profesionales que afinan detalles en el nuevo año para la próxima campaña.
Díaz, quien se perfila como el receptor titular de los Indios de Cleveland para el 2001, dijo que tiene varias semanas de estar haciendo algunos entrenamientos y que busca estar en la mejor forma para los campos de entrenamientos.
Ante la salida de Sandy Alomar como el máscara titular de la "tribu", las puertas se le abren al panameño para ser el número uno en ese puesto.
"Lo único que tengo es que ir pensado positivo para tener una buena temporada. Depende de lo que me digan en los campos de entrenamientos. Tengo que prepararme física y mentalmente", comentó Díaz, quien dejó su práctica de bateo para atender a los medios de comunicación.
"La meta de cada pelotero es tener una buena temporada y no apurarse tanto y para mí será salir a hacer el trabajo por lo menos en un 80 por ciento".
Díaz explicó que una buena defensa será primordial en su preparación a fin de demostrar que se puede quedar con el puesto; "es tirar bien a segunda para sacar a los corredores, bloquear las bolas en el plato, que es lo que más te piden allá.
"El aspecto ofensivo es una extra, porque si estás bateando permanecerás más tiempo ahí", dijo el pelotero chiricano, quien agregó que partirá a Estados Unidos el 12 de enero.
En tanto, Rubén Rivera, jardinero central de los Padres de San Diego afirmó que esta es la época en que él y todos sus compañeros intensifican la preparación para llegar en la mejor forma para los entrenamientos primaverales.
Asimismo que su contrato para este año se presenta bien motivador; "sí, parece un buen contrato y espero tener una mejor temporada", señaló Rivera luego de su entrenamiento en el coliseo de Cabo Verde.
Reiteró que las lesiones y la ansiedad de hacer más de lo que podía, le afectaron en la pasada campaña.
"Me lesioné en la mano y en el tobillo, lo que me mantuvo fuera por mes y medio; cuando regresé quería hacer mucho más", dijo el jugador.
"Considero que me apresuré bastante y la desesperación por hacer todo bien me afectó".
Mariano Rivera de los Yanquis de Nueva York continuó con su rutina diaria al mismo tiempo que lo hacía José Macías de los Tigres de Detroit.