Con una piscina en su edificio y sin saber nadar, un chico de siete años ya intuía su familiaridad con el agua. Después de lanzar sus primeras brazadas fue sólo cuestión de tiempo para que su interés por la natación despertara. En ese momento ya se perfilaba el próximo acuamán.
Diego Castillo El AQUABOY
La natación juvenil se encuentra en buenas manos al hablar de Diego, quien se perfila como fuerte candidato para estar en los Juegos Olímpicos de Londres 2012.