El argentino Diego Simeone, entrenador del Atlético de Madrid, aseguró ayer que se apresuró a la hora de hacer los cambios en el partido contra el Rayo Vallecano en el Vicente Calderón y asumió la "responsabilidad" de los tres goles en contra en los últimos ocho minutos (4-3) que amenazaron la victoria.
"Creo que el equipo hizo un buen partido, entendiendo de que manera había que jugarle a un rival valiente. Creo que lo resolvimos bastante bien. Después me apuré en los cambios. La responsabilidad es mía en los tres goles al final del partido", valoró.
"Lo positivo fueron 70 minutos porque se entendió la manera que había que jugar”, puntualizó.