La eliminación de Cuba del Clásico Mundial llevará a las máximas autoridades del deporte antillano a la reflexión.
Puedo asegurar que de este fracaso sacarán un gran provecho, que convertirá al equipo cubano más fuerte de lo que es ahora. Y es que esta es la mentalidad de los dirigentes cubanos, aprender de las derrotas para mejorar.
Aspecto que no creo que suceda en Panamá, que luego de la eliminación en el Clásico Mundial ni la dirigencia ni el director Héctor López han mencionado palabra alguna.
Aquí en Panamá se fracasa una vez... dos veces... y seguimos fracasando sin importar que se siga ensuciando el nombre de Panamá.