Las condiciones nuevas y pre-existentes que rodean el acuerdo legislativo para levantar las restricciones sobre la venta de medicinas y alimentos de Estados Unidos a Cuba lo convierten prácticamente en letra muerta, opinó ayer en Washington el ministro cubano de Salud, Carlos Dotres.
Sin conocer el texto final de la medida, que fue acordada entre los dirigentes republicanos de la Cámara de Representantes, Dotres dijo que aparentemente los legisladores aliviaron el embargo con una mano y lo endurecieron con la otra, apilando nuevos condicionamientos sobre los que ya existían.
El acuerdo prohibe todo financiamiento estadounidense a las ventas a Cuba, y al mismo tiempo endurece las restricciones sobre los viajes turísticos a la isla.