La secretaria de Estado de EU, Madeleine Albright, subrayó ayer el apoyo de su Gobierno al de Colombia para luchar contra el narcotráfico y que la asistencia financiera que este país entregará no será utilizada por los militares colombianos para su lucha contra la guerrilla.
"Estados Unidos apoya el plan de Colombia y del presidente Andrés Pastrana" para luchar contra el narcotráfico, dijo Albright durante un acto académico en el que intervino en la escuela de estudios internacionales de la Universidad John Hopkins de Washington.
Agregó que esa ayuda "no va a los militares colombianos para su batalla contra la insurgencia, sino para la lucha antinarcóticos".
La jefa de la diplomacia estadounidense consideró que el plan de Pastrana "es global y trata de los problemas básicos que existen en Colombia, como es la producción de narcóticos, el proceso de paz, la importancia de impulsar la economía y el desarrollo de las instituciones sociales apropiadas, subrayando los derechos humanos".
Albright situó el apoyo de Washington a Colombia como una de las prioridades de política exterior que tiene el presidente Bill Clinton en el 2000, que será su último año de mandato presidencial.
Estados Unidos "tiene un profundo interés en ayudar (a Colombia) a conseguir esos objetivos", aseguró.
La secretaria de Estado viajó el pasado viernes a Colombia para explicar a Pastrana los pormenores de la ayuda de 1.600 millones de dólares que el Gobierno de Clinton entregará a ese país latinoamericano en dos años, si es aprobada por el Congreso.
En EU, que considera la lucha contra el narcotráfico como una de las prioridades de gobierno, entra la mayoría de la cocaína y la heroína producida en Colombia.
Albright consideró que las actividades relacionadas con las drogas son el combustible para la criminalidad y la corrupción, además de agravar los problemas sociales y el retraso económico.
Subrayó que si el Congreso aprueba esa millonaria asistencia a Colombia, las autoridades de Bogotá podrán controlar partes del país dominadas por las guerrillas, los paramilitares y los narcotraficantes.
"También apoyará el desarrollo alternativo de programas, aumentará nuestro respaldo a la prohibición de narcóticos y reforzará los mecanismos para la reforma judicial y la protección de los derechos humanos", agregó.
Durante la sesión de preguntas posterior a su intervención, Madeleine Albright subrayó que el plan colombiano "es bueno porque contiene todos esos ingredientes".
Se refirió a que sólo una parte de esa ayuda, equivalente a 95 millones de dólares, irá a la Policía Nacional de Colombia y otra al ejército colombiano, y que EU se ha asegurado de que no se cometerán abusos de derechos humanos porque "no son para luchar, sino para proteger a la policía nacional colombiana".
La asistencia a Colombia "es una muy buena inversión...Ayudar a Colombia a controlar ese problema es bueno para la estabilidad regional y, obviamente, también lo es para Estados Unidos".