El candidato peronista Eduardo Duhalde sufrió un virtual desaire de parte del ex ministro del interior Gustavo Béliz, líder de un nuevo partido centro-derechista, quien rechazó de plano los ofrecimientos políticos que le hizo a cambio de su apoyo en las elecciones presidenciales del 24 de octubre.
En declaraciones a un canal de televisión y al diario Clarín, Béliz agradeció el gesto de Duhalde pero dijo que "yo quiero construir poder de otra manera", agregando que el candidato peronista tiene en su partido un "caballo de Troya", el presidente Carlos Menem, a quien atribuyó querer la derrota electoral de su correligionario, pensando en su nueva postulación en el año 2003.
Duhalde, preocupado por encuestas que lo muestran superado por su rival de la Alianza opositora Fernando de la Rúa, abrigaba esperanzas de sumar el respaldo de los partidos Nueva Dirigencia de Béliz y Acción por la República del ex ministro de economía Domingo Cavallo, en el seno de la "convergencia para el cambio" que presentó ayer ante la prensa.
Pero ambos ex ministros de Menem declinaron su ofrecimiento y Duhalde pudo solamente reunir a una treintena de pequeños grupos de escasa significación electoral.
Duhalde ofreció a Béliz reingresar al peronismo, que abandonó en 1993 denunciando que era "un nido de víboras" y le prometió "carta blanca" para reorganizar totalmente al partido oficial en esta capital. También se comprometió a apoyar el año próximo su candidatura a jefe de gobierno de la ciudad de Buenos Aires. Pero el ex ministro del interior, que antaño solía escribir los discursos de Menem, dijo a todo que no.
"Duhalde tiene enormes dificultades internas. Me parece que está luchando contra un adversario que es De la Rúa y contra un enemigo que es Menem. Y tiene un problema de identidad para encarar cierto tipo de cambios", dijo Béliz.
Cavallo, a su vez, reiteró ayer que no declinará su candidatura presidencial el 24 de octubre, y que en caso de celebrarse una segunda vuelta, resolvería su actitud.