Deportes

Disidencia cubana busca diálogo con Castro


Un sector de la disidencia interna cubana descartó la violencia y el enfrentamiento verbal, comprometiéndose a buscar un "nuevo discurso ético" que posibilite el diálogo con el Gobierno de Fidel Castro, según un documento de la oposición conocido este miércoles en La Habana. Cinco líderes de sendos grupos políticos ilegales constituyeron la "Mesa de Reflexión de la Oposición Moderada" para proyectar una acción política "eficaz y viable".
Marcando distancias con los procedimientos aconsejados por el exilio anticastrista más radical, el grupo reconoce en una autocrítica pública que fracasó el método de la radicalización y el choque frontal para impulsar los cambios en la isla, gobernada desde hace 40 años por Castro.
"Hemos actuado bajo el espejismo de la caída" del régimen luego de que se derrumbó, hace diez años, el muro de Berlín, admiten los líderes del Partido Liberal Democrático, Partido Solidaridad Democrática, Proyecto Demócrata Cubano, Corriente Socialista Democrática Cubana y Consejo Unitario de Trabajadores.
"Toda una potencial clase política se perdió en el empeño" de "empujar al Estado-Gobierno-partido por el despeñadero que trazaron nuestros homólogos al otro lado del Atlántico", agregó el documento. En su confesión de culpas, los cinco grupos afirman: "Ha sido el nuestro un pensamiento inmediato -de protestas más que de propuestas-, que ha destruido la posibilidad de un lenguaje asumible desde una filosofía clara de cambios".
Los cinco líderes marcan también una distancia con el exilio radical y deciden buscar los cambios desde dentro. Incluyen en sus normas éticas y organizativas un "pacto de no abandonar" el país y rechazar la violencia, "la provocación y el enfrentamiento rupturista como línea de acción". Y destacan "el valor estratégico del diálogo como vía para los cambios democráticos en Cuba".
En la isla operan alrededor de un centenar de grupos disidentes, en un abanico que incluye a radicales y moderados, facciones en constante pugna por liderar a la minoritaria oposición.
Según un líder disidente, la escena opositora está dominada por los "maximalistas" que pretenden una ruptura de las instituciones, con elecciones libres bajo vigilancia de organismos internacionales y la salida de los actuales gobernantes cubanos.
Los otros, la disidencia moderada, pretenden cambios democráticos graduales y sin violencia, efectuados por el propio Castro.
Cuba tiene un régimen de partido comunista único y las actividades de la disidencia son consideradas ilegales. Unas 300 personas están en prisión por motivos políticos, según la Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional (CCDHRN, sin estatuto legal).
Durante 1998, año de la visita del papa Juan Pablo II a Cuba, el Gobierno dejó un mayor espacio a la Iglesia católica para sus actividades, pero no así a la oposición, cuyas manifestaciones públicas fueron enfrentadas con rigor.


fecha edicion
old id
57571
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América