Un grupo de disidentes solicitó ayer al presidente cubano, Fidel Castro, que conceda por razones humanitarias la libertad o el régimen de prisión domiciliaria a la opositora Marta Beatriz Roque, cuyo estado de salud es "preocupante".
Roque, de 53 años y quien está en prisión desde julio de 1997 junto con otros tres líderes del Grupo de Trabajo de la Disidencia Interna, padece de una displasia mamaria que se le ha extendido hacia la zona de las axilas, según una carta dirigida a Castro y firmada por una decena de opositores, entre ellos Elizardo Sánchez, Oswaldo Payá y Raúl Rivero.
Por esa enfermedad, la disidente ha sido internada siete veces en un pabellón especial para presos de un hospital militar de La Habana, aseguran los disidentes.
Los otros tres líderes del Grupo de Trabajo de la Disidencia Interna son Vladimiro Roca, Félix Bonne y René Gómez, por cuya libertad han pedido el papa Juan Pablo II, el premier canadiense Jean Chretien y otras personalidades políticas.