Era 18 de octubre del año 2007, cuando los Medias Rojas de Boston enfrentaron a los Indios de Cleveland, en el quinto partido de la Serie de Campeonato de la Liga Americana, con una desventaja de una victoria y tres derrotas.
Obligados a evitar la eliminación, Boston se impuso a Cleveland, 7 carreras a 1, y se mantuvo con vida en una serie que ganó en siete encuentros.
Casi un año después, el 16 de octubre del 2008, los Medias Rojas repitieron la dosis, esta vez ante los Rays de Tampa Bay, a quienes vencieron en el último episodio, 8 carreras a 7, en un partido que marca una de las remontadas más dramáticas en la historia de las Grandes Ligas.
Cuatro años atrás (2004) sucedió algo parecido con los Medias Rojas, cuando superaron una desventaja de tres derrotas, para eliminar a los Yanquis de Nueva York, en la serie por el banderín del "Nuevo Cricuito".
Estos ejemplos tienen algo en común, cuando no se liquida al equipo de Boston "en el momento preciso", sus jugadores tienen la capacidad de revertir la situación a su favor y dejar fuera de combate a sus rivales, quienes se retiran con la frustración de saber porqué desaprovecharon la oportunidad de eliminar a los "patirojos" cuando podían hacerlo.
Sin embargo, los Rays tienen hoy la oportunidad de ahuyentar a esos "fantasmas" con una victoria en el sexto partido de la serie que se disputará hoy en su feudo, el Tropicana Field, donde los Medias Rojas sólo ganaron dos de 10 partidos en la temporada regular.
Tampa Bay necesitará más que una fuerte ofensiva para superar a los actuales campeones de la "Gran Carpa", también tendrá que presentar un grupo de lanzadores relevos con "nervios de acero", algo de lo que carecieron en el quinto partido, donde desperdiciaron una ventaja de siete carreras para darle vida a Boston.
Sólo los Rays pueden evitar que la historia vuelva a repetirse.