El alcalde de Tibú, Gonzalo Cárdenas, declaró a periodistas que en las protestas participaron por lo menos 2.500 campesinos que viven en zonas rurales del municipio, en donde según las autoridades se localizan importantes cultivos de coca (materia prima para la cocaína).
De acuerdo con Cárdenas, los lugareños rechazan la aspersión aérea de las plantaciones ilegales, señalando que ésta afecta a los demás cultivos, así como la salud de la población.