Después de observar lo sucedido en la arena del hotel Mandalay Bay de Las Vegas, donde Lamon Brewster destruyó a Wladimir Klitschko, surgen dos ratificaciones y una seria preocupación.
Como lo hemos venido diciendo repetidamente, la división de los pesados atraviesa uno de los momentos más mediocres de su historia.
La decadencia de figuras como Mike Tyson y Evander Holyfield y el retiro de Lennox Lewis fueron golpes demasiado duros de asimilar.
Se llega a la conclusión de que, por ejemplo, no es descabellado que un veterano como Andrew Golota dispute el título de la Federación Internacional de Boxeo (FIB), la semana próxima, ante Chris Byrd.