Novak Djokovic apretó los ojos y levantó los brazos, una celebración discreta para un triunfo maratónico de dos días, cinco sets y varios altibajos sobre Andy Murray.
Ahora necesita un triunfo más para conseguir su primer título de Roland Garros y completar el Grand Slam en su carrera, por lo que era indispensable reservar energías.
El número uno del mundo alcanzó su tercera final del Abierto de Francia de la manera complicada, venciendo el sábado 6-3, 6-3, 5-7, 5-7, 6-1 en la reanudación del duelo suspendido el viernes.