Djokovic, intratable ante Ferrer, alcanza su cuarta final
Djokovic se enfrentará en la final contra el ganador del encuentro de mañana viernes entre el suizo Roger Federer y el británico Andy Murray.
El serbio Novak Djokovic, número uno del mundo y defensor del título, se transformó en genio intratable sobre la pista para destrozar al español David Ferrer, por 6-2, 6-2 y 6-1 y alcanzar por cuarta vez, tercera consecutiva, la final del Abierto de Australia.
Después de las cinco horas y dos minutos, el cuarto partido más largo en la historia de este torneo ante el suizo Stanislas Wawrinka, Djokovic bordó su juego ante Ferrer y declaró poco después sobre la pista, relajado y fresco: "No creo que pueda jugar mejor que hoy. Ha sido uno de los mejores partidos de mi carrera".
Djokovic llegaba a este partido con trece horas y ocho minutos en sus piernas, por las once horas y 19 minutos de Ferrer. Pero la recuperación del serbio después del tremendo esfuerzo ante el compatriota de Roger Federer fue espectacular, mostrándose fresco, con agudeza mental, capaz de variar las direcciones, crecido, y con muy pocos errores no forzados, entre ellos dos "cañas" (golpes con el marco de la raqueta).
Tras esta gran demostración de poderío, Djokovic se enfrentará en la final contra el ganador del encuentro de mañana viernes entre el suizo Roger Federer y el británico Andy Murray. "Quién se puede perder este partido", bromeó el serbio, que a diferencia de su rival en la final tendrá dos días libres de descanso.
Garantizado su puesto de número uno del mundo con llegar a las semifinales, y en una perfecta ejecución de tenis dominante, con misiles en vez de golpes, Djokovic destrozó las fuerzas de Ferrer, que acabará el torneo no obstante como cuarto jugador del mundo. Su dominio en el decimoquinto duelo entre ambos (ahora 10-5 para el serbio) fue brutal, en una magnífica demostración de agresividad y control.