El Masters Series de Miami se abre esta semana con un jugador, el serbio Novak Djokovic, especialmente motivado tras su triunfo en Indian Wells, dispuesto a defender con éxito el título conquistado el pasado año y aprovechar al máximo sus mejores armas en el último torneo de la temporada americana en pista dura antes de que llegue la tierra batida.
La debilidad del suizo Roger Federer, batido por el estadounidense Mardy Fish en las semifinales de California, y la victoria de Djokovic ante Nadal en esa misma ronda proporciona la confianza necesaria para impulsarse.