Justin Rose, la eterna promesa del golf inglés que fue lanzado prematuramente al estrellato con 27 años, ganó ayer en Valderrama y despejó las dudas sobre su carrera profesional tras imponerse en el Volvo Masters, último torneo de la temporada en Europa, y conquistar también la Orden de Mérito.
Antes que este triunfo redondo de Rose, otros dos jugadores lograron conquistar la Orden de Mérito gracias al triunfo, también, en el último torneo del año: el norirlandés Ronan Raferty (1989) y el escocés Colin Montgomerie (1993).
Rose, el nuevo monarca del golf en Europa, desperdició gota a gota su ventaja inicial de cuatro golpes tras presentar su peor tarjeta del torneo (74 golpes), se vio forzado a un desempate, con el danés Soren Kjeldsen (67) y su compatriota Simon Dyson (70), y certificó cerca de las cinco de la tarde un triunfo completo.
El triunfo de Rose fue total. Como jugador de talento despejó todas las dudas, ganó el prestigioso Volvo Masters y su mayor premio en metálico (666.660 euros), logró la Orden de Mérito y, además, se encarama al séptimo puesto de la clasificación mundial, lo que demuestra su calidad.