Doce personas murieron violentamente ayer en acciones perpetradas por los guerrilleros izquierdistas y los paramilitares de extrema derecha en diversas localidades de Colombia, informó la Policía.
Un comando de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC, marxistas), el mayor grupo rebelde del país, irrumpió en una zona rural del caribeño municipio de San Jacinto (920 km al norte de Bogotá), dando muerte a balazos a cuatro campesinos y causando heridas a otros cuatro. Las FARC están comprometidas en una negociación de paz con el Gobierno.
Asimismo, paramilitares de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC, extrema derecha) mataron a cinco labriegos en un caserío del municipio de Trujillo (440 km al suroeste de Bogotá), de acuerdo con la Policía del departamento de Valle.
Los campesinos, que presentaban "tiros de gracia", viajaban en un vehículo todoterreno que fue interceptado por los pistoleros en un paraje de la carretera que une al caserío con el casco urbano de Trujillo. En esa región también operan subversivos de las FARC.
Las FARC y el rebelde Ejército de Liberación Nacional (ELN, guevarista) libran una "guerra a muerte" con las AUC en diversas regiones de Colombia, la cual incluye ataques contra campesinos y otros civiles ajenos al conflicto, pero que cada grupo percibe como aliado del rival.
Dos presuntos guerrilleros del ELN y un policía fallecieron en un enfrentamiento registrado en el puerto petrolero de Barrancabermeja (400 km al norte, en la ribera del río Magdalena), según el jefe policial de la región, coronel Jaime Martínez.
Este dijo que un teniente y dos civiles resultaron heridos en el intercambio de disparos, que se desató cuando los agentes se disponían a registrar a varias personas en una zona de diversiones.