Para Estados Unidos, el desafío es ganar la Copa Davis por primera vez desde 1995. De lado de Rusia, la cuestión va más allá de revalidar el título.
Denuncias de apuestas y rumores de un envenenamiento rondan al equipo ruso en la antesala de su defensa de la Ensaladera de Plata, cuya final se disputará en Portland.
Estados Unidos, con Andy Roddick a la cabeza, quiere poner fin a su sequía de título en un certamen en el que ostenta el récord de 31, aunque lleva 12 años sin consagrarse.