Al inicio de la campaña de la NFL, cuatro equipos de la Conferencia Nacional podían considerarse como candidatos legítimos al Super Bowl: Seahawks, 49ers, Packers y Saints. Pero en el reino de lo impredecible que es el fútbol americano, a mediados de temporada solo Green Bay ha llenado las expectativas.
La octava semana tiene como uno de los platos fuertes el duelo entre Packers y Saints, más por el potencial de Nueva Orleans que por su marca actual. Con 2-4, la escuadra campeona de 2009 está al borde del precipicio: una derrota más y sus posibilidades de avanzar a la postemporada quedarían comprometidas, aunque su ventaja es jugar en una débil división Sur, donde Carolina apenas le saca un juego de ventaja.
Los Saints son un equipo de rachas. En 2011 ganaron ochos partidos en fila al final de la campaña, mientras en 2013 lograron nueve triunfos y dos derrotas en las primeras 11 fechas.