La NBA está de regreso en México para disputar un partido de temporada regular por primera vez en más de 15 años y los jugadores de los Spurs de San Antonio y Timberwolves de Minnesota ya se dieron cuenta que tendrán un rival adicional cuando se enfrenten hoy por la noche en la Arena Ciudad de México: la altitud.
Localizada a 2,240 metros sobre el nivel del mar, la capital mexicana supera ampliamente a Denver, que con sus 1,609 metros (5,280 pies) es la sede de NBA con mayor altitud.
“Fue difícil correr los ‘sprints’ en esta elevación”, dijo un exhausto Kevin Love al final del entrenamiento de Minnesota. “Te quedas sin aire muy fácil, pero bueno, ya pudimos hacer una buena práctica, hicimos un cinco contra cinco y esperemos tener un poco de más aire”.
Hoy será el encuentro número 21 realizado en México. Solo Estados Unidos y Canadá han albergado más partidos de NBA, pero en temporada regular es el primero desde que los Mavericks de Dallas se enfrentaron a los Rockets de Houston el 6 de diciembre de 1997 en el Palacio de los Deportes, localizado también en la capital.
Los Spurs han participado en cinco de esos encuentros realizados en México, incluyendo uno hace apenas un par de años, cuando jugaron un partido de pretemporada contra los Clippers.
“Sin duda que es diferente, porque ahora es un juego que suma”, señaló Manu Ginóbili, quien en el encuentro de pretemporada de 2010 incluso se dio tiempo de diagramar una jugada sobre el final. “No hay lugar para ese tipo de situaciones ahora, en pretemporada es para divertirse, ahora no lo queremos perder''.