Por octava ocasión en la historia de los campeonatos mundiales de béisbol, Panamá se ubicó entre los cuatro primeros finalistas, luego de blanqueara yer a Nicaragua 5-0.
Hoy, en horas del medio-día, el exgrandes ligas de los Marlins de Florida, Rafael Medina, fue ratificado por el piloto, Omar Moreno, para subirse en el montículo ante el ganador de anoche entre Corea y Japón.
La victoria panameña fue una dulce venganza, por el resultado de los últimos Juegos Panamericanos, donde Panamá con una “alineación modesta” en comparación a la que está en Cuba, nos derrotó 5-2, quitándonos del paso en la lucha por las medallas.
Valga destacar que en el año de 1945, Panamá obtuvo su más alto logro en los mundiales de béisbol, cuando ocupó la tercera casilla, sólo superado por Venezuela (oro) y Colombia (plata).
Aunque el equipo panameño ha destacado principalmente en la ofensiva, para hoy se espera una buena labor de Medina, quien en su presentación en este torneo venció a México y a China y relevó en buena forma ante Holanda.
El equipo panameño que fue criticado por el Presidente de la Federación Panameña de Béisbol, Franz Wever, por la forma como perdió ante Estados Unidos y Japón, demostró que tiene para más.
Para el Preolimpico que se disputará desde el próximo jueves 30, donde se estrenan ante Brasil, deberán reforzar el cuerpo de lanzadores. Se mencionan que Bruce Chen, Roger Deago y Santos Hernández serán incorporados, al igual que Sherman Obando, Fernando Seguignol y los jugadores de cuadro Angel Chávez, Carlos Muñoz, Dámaso Espino y Carlos Ruíz.
En relación al encuentro de ayer, la diferencia fue nuevamente Lenín Picota, quien en las últimas presentaciones se ha convertido en el “cuco” de Nicaragua.
Picota venció a los pinoleros en los Panamericanos de Winnipeg; en el Pre-Mundial de Panamá para Taiwán y ayer en el primer partido cruzado.
La confianza de Omar Moreno, exintegrante de la llamada “familia” de los Piratas de Pittsburgh, fue tanta, que durante todos los partidos utilizó la misma alineación, la cual resultó. Su hijo, Omar Moreno, calló a la crítica y brilló como primer bate y excelente patrullero del prado derecho.
Tanto Olmedo Saénz, como Rubén Rivera, respondieron al bate y en la defensa; Julio Mosquera, quien no bateó como se esperaba, fue una garantía detrás del plato. Otros, como Audes De León, Luis Iglesias, Joel Vega, “Yino” Asprilla y Vicente Garibaldo, estuvieron excelentes.
También es meritorio destacar el esfuerzo de José Rodríguez, Harold Pinto, Oliver De Gracia, Dimerson Núñez y Rommel Torrers, quienes respondieron cada vez que fueron llamados.