Roberto Durán celebra con satisfacción su inducción la Salón de la Fama, pero el siempre campeón panameño, siente que los lauros más grandes que tiene a su haber son los campeonatos que conquistó a fuerza de sangre y sudor.
Durán, quien se prepara para viajar a Nueva York para la ceremonia programada para el 10 de junio, dijo que cada episodio en que logró ganar un título mundial representa un "momento sagrado".
Esos episodios toman un valor extremadamente especial en estos momentos, cuando "El Cholo" se prepara para ingresar al Salón de la Fama del Boxeo Internacional de Canastota, Nueva York, en dos semanas
En una conversación con Panamá América ayer, Durán habló sobre sus fajas mundiales, las cuales coloca en lo más alto de su corazón.
"Lo que más desea un boxeador es ser campeón del mundo. No es un camino fácil, porque siempre se derraman lágrimas de sudor y sangre. Por eso es que hay que luchar duro y no desmayar hasta llegar a la meta soñada, confiando siempre en el poder de Dios", comentó Durán, quien agregó que "ingresar al Salón de la Fama de Canastota es importante. Pero mis fajas mundiales tienen un valor súper especial".
Durán reinó en cuatro divisiones diferentes: ligero, welter, súper welter y mediano.
Peleó en cinco décadas y dos siglos, acumulando récord de 103 victorias (70 nocauts) y 16 derrotas.
Se retiró luego de perder ante el puertorriqueño Héctor "Macho" Camacho, el 14 de julio del 2001.
Cinco años después, ingresó al Salón de la Fama del Boxeo Mundial de Los Ángeles, California.