Hace mucho tiempo que Roberto “Mano de Piedra” Durán dejó de disparar sus míticos puños sobre la humanidad de sus rivales; últimamente, se dedica a la encomiable labor cívica de utilizar su figura, su leyenda, su indomable fama, para golpear conciencias respecto a temas de interés social.
Durán, de 60 años, asistió al Instituto Oncológico Nacional, donde la mañana de ayer se sometió al examen de la próstata, que muchos hombres evitan hacerse por machismo.
El ex campeón mundial le dio una “mano” al Ministerio de Salud (MINSA) y a Fundacáncer, que impulsan una nueva campaña de “Prevención y Detección contra el Cáncer de Próstata”. Y lo hizo a su manera.
“El Cholo” lanzó una recta. Fiel a su estilo, echó mano de su lenguaje llano: “Prefiero... el dedo, a morir como un pendejo”.
“Eso (el examen de la próstata) da como un ‘gustito’, con razón hay tantos p... en Panamá”, dijo, mientras reía, el mejor boxeador latinoamericano de la historia, tras realizarse la prueba confesó que “jamás me la había hecho”.
Anteriormente, la Defensoría del Pueblo recurrió a la figura de Durán para catapultar la lucha en “contra de la violencia y discriminación hacia la mujer”.
“Jamás levanté una mano para pegarle a una mujer”, es otra de las consignas de batalla de este ícono del deporte y la cultura nacional.
Además, Durán lideró la campaña contra la desacreditada dirigencia del Comité Olímpico de Panamá, a quienes llamó “rebuscones de m....”. Así es Durán. Original en sus frases. Inmutable es su forma de ser.