Sefolosha, que se convirtió en el factor sorpresa y decisivo, fue el arma secreta que utilizó el entrenador de los Thunder, Scott Brooks, para romper por completo la armonía y control que hasta había mostrado la ofensiva de los Spurs. El jugador suizo se encargó de robar nada menos que cuatro balones en los primeros tres minutos del partido y ahí estableció el tono de lo que fue el resto, un paseo para los Thunder.
Los Spurs concluyeron el partido con 21 perdidas de balón, algo que dejó frustrado al entrenador del equipo de San Antonio, Gregg Popovich, que dijo que era imposible ganar un partido, sin importar el rival cuando no se tiene control del balón, que es el primer fundamento del deporte del baloncesto. Como consecuencia lógica el ataque de los Spurs no funcionó porque estuvo siempre sin coordinación y registraron la peor anotación en lo que va de la fase final y de la temporada regular.
Sefolosha simbolizó la victoria de los Thunder con un mate espectacular con la mano derecha tras un pase que recibió del base Russell Westbrook, que en la siguiente posesión de balón hizo también lo propio con un balón elevado que recibió.
Westbrook siguió sin estar inspirado en los tiros a canasta al fallar 10 de 15, pero realizó una gran labor de equipo al repartir nueve asistencias, capturó siete rebotes, recuperó cuatro balones y puso dos tapones. El escolta James Harden siguió en su línea de sexto jugador y aportó 15 puntos y el ala-pívot español Serge Ibaka también tuvo protagonismo positivo para los Thunder al conseguir 14 puntos en los 30 minutos que jugó. Ibaka anotó 5 de 9 tiros de campo y estuvo perfecto 4 de 4 desde la línea de personal, capturó tres rebotes, dio una asistencia, recuperó dos balones y puso tres tapones.
El francés Tony Parker y Stephen Jackson encabezaron a los Spurs con 16 puntos cada uno, pero nunca pudieron ser factor ganador del equipo porqué se combinaron con nueve perdidas de balón, cinco y cuatro, respectivamente.
Popovich retiró del campo a Parker y Duncan en los últimos 15 minutos del partido. El escolta argentino Manu Ginóbili tampoco pudo surgir para levantar al equipo y en los 21 minutos que jugó aportó ocho puntos después de anotar 1 de 5 tiros de campo, incluido un triple en dos intentos, y estuvo perfecto desde la línea de personal (5-5). Ginóbili capturó seis rebotes, pero no dio ninguna asistencias ni recuperó ningún balón y además lo perdió también cuatro veces.