Un día después de su consagración como ganador de las 500 Millas de Daytona, Dale Earnhardt junior volvió a brillar sobre el mismo circuito estadounidense para imponerse ayer en el Daytona 300.
Al volante de un Chevrolet, el hijo del siete veces campeón de la categoría NASCAR completó el recorrido de la carrera que había sido postergada el sábado por la lluvia y consiguió su tercera victoria en cuatro días sobre el circuito oval de dos millas y media.
Earnhardt estaba al frente de la carrera de la Busch Series, un nivel inferior a la Nextel Cup Series, cuando había sido detenida en la vuelta 31 de las 120 del recorrido total.