SEGÚN LA joven actriz Hilary Swank, durante los últimos dos años más de una ocasión le pasó por la mente la idea de alejarse del cine por tiempo indefinido. Y es que después de obtener un premio Oscar con la película Boys Dont Cry, la cual le permitió darse a conocer en todo el mundo, la suerte empezó a dejar de favorecerla.
Los mediocres resultados que obtuvo con los filmes (The Affair of the Necklace y The Core) produjeron un impacto emocional tan fuerte sobre ella que Swank estuvo a punto de cancelar todos los planes que tenía para seguir adelante con su carrera. Afortunadamente no llegó a tomar semejante decisión. Antes de hacerlo, se encontró con la oportunidad de trabajar en Million Dollar Baby, la nueva cinta dirigida por Clint Eastwood.