Hemos escuchado demasiado trillar las frases y oraciones que se refieren a la trascendencia pivotal de la educación en el país, tantas veces, y por tantas personas, que pudiéramos caer en la tentación de tratar con banalidad y superficialidad el tema.
Uno de los indicadores de la investigación que dio origen al denominado plan de seguridad integral, que pretende implementar este gobierno, dice que 2 de 3 privados de libertad, desertaron del sistema escolar sin completar el primer ciclo básico de enseñanza superior. A contrario sensu, éste es un indicador de la influencia positiva que tiene el sistema escolar panameño, -incluso con los defectos de los que adolece-, en la prevención de la criminalidad.
Pero, es que la educación no sólo se relaciona positivamente con la disminución en los índices de criminalidad. Las políticas de lucha contra la desnutrición y de promoción de la salud, deben ir dirigidas, no solamente a tener ciudadanos y habitantes sanos, sino que, a partir del ejercicio pleno de sus capacidades físicas y mentales, puedan acceder a los más altos grados de la capacitación educativa, a los que quieran aspirar.
Si tuviéramos que reducir, en apretada síntesis, la razón de ser de las labores gubernamentales, tendríamos que decir que los gobiernos deben esmerarse por colocar a sus ciudadanos en condiciones de igualdad de oportunidades, para que, accediendo a buenos niveles de educación, puedan cambiar el entorno en el que nacieron y ascender en la escala social.
Así lo entendieron con claridad meridiana, los hombres y mujeres liberales que fundaron la República, quienes hicieron del tema educativo, uno que generaba y que genera aún hoy, total consenso, sobre la necesidad de que ésta sea la plataforma que impulse el desarrollo personal y familiar, a través de una adecuada orientación del Estado.
Si entendemos en ese sentido la profundidad de la función transformadora que tiene la educación dentro de la sociedad, trataríamos con más benevolencia a los estudiantes y habría más consideración recíproca entre los administradores del sistema y los llamados a implementarlo.
Esto, en lenguaje sencillo y llano, sobre la importancia vital de la educación en el desarrollo del país. ¿Se imagina usted cuánto más es importante en un mundo globalizado en el que la competencia, cada vez más supera los parámetros nacionales y trasciende fronteras?
Cuando, a propósito de la retoma del tema de la calidad de la educación nos concentremos en el material de enseñanza a nuestros estudiantes y en las herramientas que estamos utilizando para llegar a ellos, al igual que en la necesaria y permanente capacitación del personal docente; además de ello, debemos romper por completo los esquemas nacionales y endógenos, y repensar la educación para un ciudadano del mundo y no sólo para un ciudadano de la República.
La próxima semana la eliminatoria de El Reto de Trovadores será en los terrenos de la Feria Internacional de Azuero.