Las selecciones de Estados Unidos y Turquía se disputarán mañana en el pabellón Sinam Erdem de Estambul, la final del Mundial que se ha venido realizando en distintas ciudades de Turquía desde el pasado 28 de agosto.
Estados Unidos no tuvo problemas para doblegar a Lituania por 89 a 74, dando los europeos una lección de esfuerzo colectivo y de honestidad deportiva.
Turquía, que cuenta en el banquillo con el panameño Rolando Blackman como asistente técnico, necesitó de un milagro, obrado por Kerem Tuneri para pasar a la final al ganar a Serbia por 82 a 83.
Serbia dominó el partido durante 37 minutos, traspasó la presión ambiental a los locales, pero no contó con un Tuneri en estado de gracia que no sólo anotó diez puntos consecutivos en los últimos minutos, sino que aprovechó el garrafal e impropio fallo defensivo de Teodosic para anotar una bandeja ganadora a falta de cinco décimas para el final del partido.
Esta será la primera final mundialista para Turquía, que ya tiene asegurada una medalla, algo que nunca logró.
La medalla de bronce será una lucha entre Lituania y Serbia, mientras que la jornada la abrirán muy temprano España y Argentina, que jugarán por el quinto y sexto puesto.
Hernández, ante España, es una final:
El entrenador del seleccionado argentino de básquetbol, el bahiense Sergio Hernández, afirmó hoy que el partido de mañana ante España, por el quinto puesto del Mundial de Turquía, lo afrontarán "como si definiera el torneo".
Así, "Oveja" se refirió al choque ante los actuales campeones mundiales en la misma sintonía que el pivote Luis Scola, la figura del equipo, quien dijo que ante España jugarán con intensidad, "como si fuera la final".