La selecciones de fútbol de Estados Unidos y Argentina se enfrentarán hoy en Nueva Jersey en un partido amistoso, en el que el equipo anfitrión buscará sorprender a la albiceleste y conseguir su tercer triunfo en la historia de los duelos particulares.
Ambos equipos se han enfrentado nueve veces. La última fue en el 2008 cuando Argentina también visitó el ya desaparecido y legendario Estadio de los Gigantes para conseguir un empate a cero.
El seleccionador de Estados Unidos, Bob Bradley, es consciente de la potencia futbolística de Argentina, pero también confía en el crecimiento y desarrollo del deporte rey en su país y en los avances del equipo nacional.
"Aunque el resultado en los partidos amistosos es siempre algo secundario, hacerlo bien ante Argentina será algo muy válido", declaró Bradley, quien prepara a su equipo para la Copa Oro de la Concacaf.
Como ya es habitual en Bradley, que recibió de nuevo la confianza para formar el equipo que dispute la Copa Oro y al Mundial de Brasil 2014, no dará a conocer el once titular hasta horas antes del partido, pero en principio confiará en los veteranos.
Entre ellos estará su hijo Michael Bradley, de 23 años, que se convertirá en el jugador más joven en llegar a los 50 partidos representando a Estados Unidos.
Por su parte, el seleccionador Sergio Batista continúa probando jugadores y esquemas de juego con vistas a la Copa América de julio próximo, razón por la cual no convocó para el partido de febrero pasado ante Portugal y tampoco esta vez a los defensas Martín Demichelis y Gabriel Heinze y al punta Carlos Tévez.
La momentánea salida de este último, figura del Manchester City inglés, se debe a que Lionel Messi juega ahora en el combinado argentino como delantero centro, puesto en el que mejor funciona Tévez, según el entrenador.
"Quiero que Lionel esté más en contacto con la pelota. En esa posición marca goles y provoca situaciones" de peligro, afirmó.