Las cosas para Panamá, en estos cinco días de competencia, no han sido nada bonitas. Los deportes en los que los nacionales han visto acción, solo un competidor ha tenido la posibilidad de mirar de cerca el podio.
El mejor panameño en esta justa, aún sin ganar una presea, es Edgar Crespo, quien el pasado domingo logró su pase a la final de los 100 metros pecho, sin mucha suerte, porque terminó en la quinta posición de América.
La noche del martes, el panameño compitió en la final B de los 200 metros pecho y terminó primero con un registro de 2:20.41.
Sable.
Con la salida de Crespo del panorama, la posibilidad de medalla se hace más remota.
Sin haber competido en boxeo, lucha, pesas triatlón y equitación, el escenario se pinta claro para la sablista Eileen Grench, quien compite el martes 25. Ella ha tenido un entrenamiento de alto nivel en Europa y Estados Unidos.
Teniendo como comodín las pesas, en las que la final es directa, y Víctor Víquez puede sorprender, Grench tiene una alta posibilidad de ser la única medalla de Panamá en los Juegos.
Grench se ubicó en el quinto lugar del sable femenino en el Panamericano de Esgrima en Reno, Nevada (EE.UU.), también en el mes de julio y en la segunda semana de octubre, participó en el Mundial de Catania, Italia, ocho días antes de entrar en acción en los Panamericanos.
La sablista nacional tiene la oportunidad de mejorar el panorama de Panamá.