Las lágrimas de tristeza que derramó hace cuatro años se convirtieron ayer en alegría para la esgrimista Eileen Grench al llevarse la medalla de oro en la modalidad de sable individual femenino.
Recordemos que en la pasada XXI edición de los Juegos Centroamericanos y del Caribe (Mayagüez, Puerto Rico 2010), la sablista istmeña tuvo que resignarse a colgarse la presea de bronce. Esa vez abandonó la duela desconsolada tras caer ante la boricua Milenie Mercado en semifinales. Grench, entre sollozos, contó a la prensa que había prometido el oro, no pudo obtenerlo en dicha ocasión, pero ayer saldó su deuda.
En el Gimnasio USBI Xalapa, en Veracruz, Grench tuvo que apretar el acelerador hasta el fondo para despachar a la venezolana Milagros Pastrán en un cardiaco e intenso combate que terminó con un apretado marcador de 14-15 favorable a la panameña. En el primer periodo, se impuso 7-8 y el segundo fue un 7-7.
Antes de llegar a la lucha por ocupar la cima del podio, Grench dominó (15-13) a la venezolana Patricia Contreras en octavos de final, luego se sacudió a la dominicana Félix Rossi por 15-10 en la ronda de cuartos, mientras que en las semifinales liquidó a la cubana Darlin Robert por 15-9.
“Dedico esta medalla a mi Panamá. Ha sido uno de los combates más difíciles que he tenido en mi vida”, declaró la sablista, quien le regaló al Istmo su disco dorado número 86 en la historia de esta cita regional, según las estadísticas de la Odecabe, ente rector de los juegos.
Además, la esgrimista obtuvo su boleto a los Juegos Panamericanos de 2015, en Toronto (10 al 26 de julio).
Hoy, Edgar Crespo, en los 100 pecho, se presenta como la máxima esperanza de medalla para la delegación criolla.