El receptor Einar Díaz tendrá en el 2003 un gran peso sobre sus hombros en Texas: ocupará la posición que por una década defendió nada menos que Iván Rodríguez. Díaz no se quiere crear presiones y dijo que intentará hacer su trabajo como lo ha venido haciendo en las grandes ligas. El panameño y los viejos colegas del "Pudge"" Rodríguez saben bien que el vacío del puertorriqueño en los Rangers será difícil de tapar completamente.
Díaz, no obstante, goza de un gran apoyo en el equipo, y toleteros como Juan González y Rafael Palmeiro admiran su trabajo defensivo y sus habilidades para trabajar con los lanzadores. "Donde yo vaya, tengo que hacer mi trabajo"", manifestó Díaz a The Associated Press. "Yo no me voy a preocupar por eso. Voy a hacer mi trabajo lo mejor que pueda"". Y eso es lo que espera el mánager Buck Showalter, quien entiende bien que el madero y el brazo de Rodríguez serán difíciles de sustituir.
Rodríguez se marchó de Texas y firmó un contrato de un año y diez millones de dólares con los Marlins. El boricua ganó diez guantes de oro consecutivos (1992-2001), participó en nueve juegos de estrellas y dejó un legado ofensivo formidable en 12 años con los Rangers: Promedio de .305, 215 jonrones y 829 carreras impulsadas.
"Es un pelotero que vamos a extrañar mucho"", dijo Palmeiro en una entrevista. Si fuese por números ofensivos, Díaz quizás no hubiese sido mirado por los Rangers. El panameño terminó el año pasado con Cleveland con un promedio de .206, con dos jonrones y 16 carreras impulsadas en 102 partidos.
Una serie de lesiones a lo largo de la campaña parecieron afectar el rendimiento ofensivo de Díaz, oriundo de la provincia occidental panameña de Chiriquí. "El no va a ser el pelotero ofensivo que fue Iván"", señaló Palmeiro. "Pero es bueno en la defensa, guía bien y habla con los lanzadores. Esto es lo importante, la clave para nosotros"", agregó el primera base cubano.
"Einar está jugando un buen béisbol"", dijo, por su lado, González. Él es un gran bloqueador. Es nuestro "teammate" (compañero de equipo)"". A Díaz se le ve jugando con mucho entusiasmo, conversa y alienta cada vez que puede a los pitchers en partidos de la pretemporada primaveral. El panameño está haciendo buen contacto a la pelota, pero para su mala fortuna muchos de sus batazos no caen en terreno fértil.
"En eso espero mejorar este año. He trabajado duro en todo en los campos de entrenamientos"", aseguró Díaz, quien sería el noveno bate en la alineación de Texas. Los Rangers no parecen tan preocupados por el madero de Díaz. Tienen una alineación cargada de poderosos bateadores como el siore Alex Rodríguez, Palmeiro y González, que pueden disparar entre los tres más de 120 jonrones y remolcar más de 300 carreras en una temporada.
Los Rangers, que en las últimas campañas han terminado en el sótano de su división, están interesados en que su cuerpo de abridores y relevistas funcione bien este año y que Díaz ayude en esta tarea.