Hablar de Carlos “Calicho” Ruiz es hablar de un guerrero a carta cabal. Es hablar de un humilde panameño que ha demostrado que con esfuerzo y disciplina se pueden conquistar los objetivos que se trazan en la vida.
“Calicho” es un ejemplo para la juventud panameña, demostrando todos los días que no existen obstáculos que no se pueden vencer.
Hoy, me alegra enormemente que el orgullo de Boquerón, Chiriquí, esté demostrando sus quilates en su tercer año en las Grandes Ligas y, en especial, en esta postemporada.
Comparto la opinión de Brad Lidge, quien dice que Ruiz le da confianza al cuerpo de serpentinas de los Filis.
Y es que para un tirador le resulta cómodo enviar un lanzamiento contra el piso, cuando sabe que será bloqueado con maestría por su máscara.
Ahora sólo queda esperar que Dios premie en esta postemporada todo el esfuerzo que ha hecho “Calicho”, para que al final lo veamos lucir un anillo de Serie Mundial.