El presidente de Colombia, Andrés Pastrana, instó ayer a las guerrillas a que se comprometan cuanto antes con un alto el fuego, en memoria de los seis niños que murieron el martes durante una operación del Ejército contra rebeldes del ELN en el noroeste del país.
Los insurgentes fueron convocados asimismo por el jefe del Estado a que firmen lo más pronto posible acuerdos humanitarios que aparten del conflicto a la población civil.
Pastrana formuló estos llamamientos un día después de que seis escolares perdieran la vida durante una confusa acción del Ejército en una zona rural de la localidad de Pueblorrico, en el departamento de Antioquia, del que es capital Medellín.
Los menores tenían entre seis y once años de edad y participaban en una excursión con otros cuarenta escolares, cuatro de los cuales también resultaron heridos, junto a dos profesoras y ocho padres que los acompañaban.
La tragedia ocurrió cuando tropas de la brigada del Ejército con sede en Medellín realizaban una operación contra rebeldes del frente "Che Guevara" del Ejército de Liberación Nacional (ELN).
"Hoy (ayer) les digo a todos aquellos que persisten en la lucha armada que hagamos un alto en el camino y que pensemos en lo que la sangre de estos niños y de tantos otros caídos en el conflicto significa sobre nuestro futuro", expresó Pastrana al inaugurar en Bogotá una clínica del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF).